20130118

Mamá le da un iPhone a su hijo - si acepta un ‘contrato’

Janell Burley Hofmann honró la “madurez y crecimiento” de su hijo Gregory en navidad comprándole su primer teléfono: un iPhone. Pero no se lo dio sin ponerle reglas.

Dieciocho reglas para ser exactos. Escritas a manera de código de conducta, dichas reglas pusieron a la mamá del chico de trece años en el centro del debate sobre cómo los padres deben manejar el que sus hijos, especialmente los más pequeños, tengan acceso al frenético mundo de las redes sociales y la vasta información de la Internet a través de los smartphones.

Gregory y su madre, Janell.

El Contrato


Lo primero que la Sra. Hofmann aclaró en el contrato al que su hijo accedió es: “1. Es mi celular. Yo lo compré. Yo pagué por él. Te lo estoy prestando. ¿Acaso no soy la mejor?

Básicamente, Gregory accedió a que sus padres conozcan las contraseñas que utilice en el aparato, a contestar todas las llamadas que provengan de ellos y a dejar de utilizar el aparato a temprana hora en días de escuela (un poco más tarde los fines de semana). Tampoco deberá usar el móvil para hacer sentir mal a alguien o ver pornografía. “Si se te cae en el inodoro, se te rompe o desaparece en medio de la nada, tú pagarás por él”, estipula una cláusula.


Niños, Jóvenes y Tecnología


¿Es Janell un caso de “paternidad helicóptero”? Miles de personas opinaron en la red sobre el caso presentando opiniones divididas. La noticia, incluso, llevó a la madre de cinco hijos a aparecer con su hijo mayor en los noticieros matutinos más importantes en Estados Unidos.

Si bien la forma usada por la Sra. Hofmann para comunicarse con su hijo es curiosa y creativa, lo valioso está en el contenido de su mensaje. A continuación se enlistan algunos puntos que deben ser tomados en cuenta siempre que un niño o adolescente entra en contacto con tecnologías tan poderosas como los teléfonos inteligentes:
  • SUPERVISIÓN. Proveer el aparato y esperar que el niño ‘sepa’ cómo utilizarlo adecuadamente es un error básico. Y utilizarlo no es saber encenderlo o apagarlo, sino estar conscientes de los alcances del dispositivo y los buenos y malos usos en los que se puede incurrir. No debemos esperar, como padres, que algo malo suceda para prestar atención.
  • VENCIMIENTO DEL MIEDO. Este punto viene de la mano con la supervisión. ¿Cómo supervisar a un hijo en el uso de la tecnología si como padre uno la evita? Algunos padres muestran renuencia en reconocer que la tecnología existe, y que llegó para quedarse. No son pocas las generaciones de niños y adolescentes que están creciendo con ella, por lo que es necesario hacer un esfuerzo por conocer los aspectos básicos y alcances de aquellos aparatos que nuestros hijos utilizan regularmente.
  • COMUNICACIÓN. La mamá de Gregory utilizó un contrato para hacerle saber a su hijo, además de las reglas del juego, que estará siempre dispuesta a dialogar con él en todo lo relacionado con su nueva responsabilidad. Y es que los adolescentes, en particular, incurrirán en errores; es su naturaleza. Como padres debemos ser receptivos y abiertos en cualquier situación y utilizar el diálogo como herramienta para estar en sintonía con lo que nuestros hijos piensan y sienten. No debemos esperar a que la frustración por la falta de comunicación con nuestros hijos nos gane y acabemos regañándolos o castigándolos. O peor, disparándole al aparato.
  • REGLAS. Que existan reglas que los hijos deben acatar al utilizar la tecnología es obvio. Pero es menos obvio que las reglas incumplidas conllevan consecuencias. Las consecuencias deben ser claras y simples, y los padres e hijos deben conocerlas a la perfección. Pero todavía más importante es tener la fortaleza de vigilar que los hijos cumplan cabalmente con esas consecuencias cuando la situación lo amerite.
  • CONSEJO. Con la comunicación viene el consejo y la sabiduría. En ocasiones hay que recordarles a los pequeños que la tecnología no debe reinar sobre ellos. En estos tiempos donde lo tecnológico está embebido en la cotidianidad, debemos ser creativos y convincentes en hacerles saber a nuestros hijos que hay mucho más en el mundo que Facebook, Twitter, chats y cualquier otra cosa que emane de esas (no tan) minúsculas pantallas.
Noticias como la de la Janell y su hijo Gregory nos recuerdan que, en ocasiones, los adultos vemos la tecnología como una separación de la conducta social. Los chicos, en contraparte, la perciben como la conducta social misma.

Este texto contiene información tomada de un artículo de AP publicado en TIME.com. También puedes visitar el sitio web de Janell Hofmann y su contrato aquí (en inglés).

20130106

De Shopping Tecnológico

De Shopping Tecnológico

¿Pensando en tu siguiente computadora, smartphone o tableta? Entonces es posible que este artículo te ayude a tomar una mejor decisión antes de dar el ‘tarjetazo’.

Uso aparatos tecnológicos desde hace casi 20 años. Aunque no pertenezco a la generación de los que crecieron con una computadora y acceso irrestricto a Internet, creo que la tecnología y yo nos llevamos muy bien. Y la gente lo sabe. No es nada extraño que alguien me pida una opinión o consejo sobre algún dispositivo tecnológico o servicio en la red que contemplan utilizar. Independientemente de la razón que motive su solicitud, siempre trato de decirles lo que pienso de la manera más neutral en que mi subjetividad lo permite.
En ocasiones no sabemos cuál es la diferencia entre uno y otro

Errores Básicos

Tras haber dado muchas recomendaciones a personas, la experiencia me ha permitido recopilar los errores básicos en los que la gente incurre cuando adquiere productos o servicios relacionados con la tecnología:
  • Algunas personas no saben lo que quieren. Un ejemplo que veo frecuentemente es el fenómeno que se presenta con el iPhone. Muchos quieren un iPhone. Es un teléfono móvil inteligente, bien diseñado y tecnológicamente avanzado. ¿Pero cuántos realmente conocen las ventajas y desventajas del aparato? Cierto es que la publicidad efectiva y el grado de culto alcanzado por Apple contribuyen a que la gente desee tener un iPhone, pero no es el único dispositivo de su categoría en el mercado.
  • Algunas personas no necesitan lo que quieren. En ocasiones me han preguntado si una Macbook Pro puede manejar el envío/recepción de correo electrónico, creación y edición de documentos y uso de redes sociales y navegación en Internet. Mi respuesta siempre es: “lo hace tan bien como cualquier netbook”. Una Macbook Pro tiene mucho más poder de cómputo y velocidad de ejecución que una netbook, pero sus recursos se sub-utilizarían enormemente si sólo se utilizara para esas tareas. Y ni hablar de la diferencia de precios.
  • Algunas personas tienen una concepción errónea de lo que quieren. Tener la mejor computadora o teléfono inteligente del mercado no te hace más inteligente y productivo, no resuelve tus problemas automáticamente y tampoco hace tu tarea o trabajo por ti. Más de uno se ha desilusionado al revelarles que el tener una computadora Apple no te convierte en genio.

Algunos Tips

Expuestos los puntos anteriores, a continuación presento una unas recomendaciones que contribuirán a que tomes una mejor decisión a la hora de adoptar nuevos aparatos o servicios tecnológicos:
  • ¿Para qué lo quiero? Lo primero que recomiendo es que te tomes un tiempo para reflexionar el por qué quieres adquirir el aparato en primer lugar. Un análisis profundo y sincero sobre tu necesidad de obtenerlo será tu guía hacia una mejor decisión. En algunas ocasiones ese análisis podría demostrar que el mejor camino a seguir es NO comprar el dispositivo porque la necesidad puede cubrirse con los recursos que ya tienes. Las frustraciones futuras y el gasto innecesario de dinero se pueden evitar realizando este ejercicio.
  • Investiga, pregunta, compara. Es cierto que la belleza entra a través de los ojos, pero es bueno que conozcas más profundamente las características de lo que quieres adquirir. Hoy día no se necesita ser un experto en tecnología para encontrar información sencilla y detallada del aparato que quieres. Unos pocos minutos de búsqueda en Internet seguramente te proporcionarán suficiente información para no basar tu decisión en lo estético únicamente. ¿Aún con dudas? Quizás puedas recurrir a ese conocido o amigo que sabe un poco más de tecnología que tú. La toma de decisiones informada es lo mejor que puedes hacer.
  • Presupuesto. Aceptémoslo: muchos aparatos tecnológicos son caros. Cuando quieres comprar un aparato que supera con creces el dinero que tienes para gastar, quizás sea mejor considerar opciones más económicas que satisfagan tus necesidades. Aunque actualmente es fácil recurrir al crédito cuando no tenemos el dinero suficiente, la mayoría de las veces la necesidad no justifica el gasto excesivo y el endeudamiento. Ya has hecho tu análisis profundo y sincero, ¿recuerdas?
  • Aprende a esperar. El esperar tiene sus recompensas, o eso dice el experimento psicológico clásico de los niños y los malvaviscos. La tecnología va evolucionando rápidamente, y aquel dispositivo que te interesa ahora posiblemente estará mejorado y a menor precio en seis meses. Un ejemplo es el iPad. Desde su lanzamiento en el primer cuarto del 2010, han habido cinco diferentes versiones hasta el momento de escribir este artículo: iPad, iPad 2, iPad 3, iPad 4 y iPad Mini. La diferencia entre el iPad y el iPad 4 es abismal, y el último se vende al mismo precio que costó el iPad en su lanzamiento. Luego entonces, si la necesidad no es imperante te podrías ahorrar dinero y obtener el producto que quieres (o uno mejor) esperando un poco.
En conclusión, cuando el dinero no es un factor determinante te puedes comprar lo que quieras sin importar si es lo que necesitas o no. Pero los tips anteriores probablemente te serán útiles cuando tengas que tomar una decisión sabia, especialmente ante la adquisición de productos tecnológicos.

Lo que importa al final es poder tener algo que te guste, que te sirva y que hayas podido pagar sin haber empeñado alguna parte de tu cuerpo en el intento.

20101002

Niños y Adquisición de Segunda Lengua

R: Aún no me olvidado cómo se dice 'dinosaurio' en inglés: dainasor (fonéticamente).
K: ¡Oh! Me parece muy bien...
R: Ni tampoco cómo se dice 'dientes': tiiiif (fonéticamente).
K: Yep, suena bien...
R: Ahora dime cómo se dice 'jamón'...
K: Jajajaja, eres un caso.

Entre animales extintos, partes del cuerpo, juguetes y comida he estado tratando de enseñar inglés a un niño de siete años. A pesar de tener casi tres años de experiencia en pedagogía del Inglés como segunda lengua, no me había enfrentado a un reto tan interesante como el que ahora traigo entre manos. Esta interacción, felizmente, me ha permitido observar algunos puntos fascinantes relacionados con la adquisición de una segunda lengua y que hasta ahora sólo conocía teóricamente.

Los niños tienen mayor facilidad que los adultos para aprender un segundo idioma.

Es sorprendente la cantidad de palabras que un niño puede aprender en tan corto tiempo, en especial si éstas se usan en un contexto que resulte significativo para el menor. Contrariamente, mi experiencia trabajando con jóvenes y adultos me permite decir que éstos tienden a 'olvidar' lo que han aprendido a pesar de que su aprendizaje se haya dado en un contexto significativo. Probablemente haya otras variables que contribuyan a esta 'retención fallida' de palabras y conceptos, pero me queda claro que los niños tienden a retener y recuperar información más fácilmente que los adultos.

Desde una perspectiva teórica, Lenneberg (1967) propuso que existe un periodo crítico para la adquisición del lenguaje materno (dos años-pubertad). Si lo anterior no sucediese, sería (casi) imposible que el niño adquiriese el lenguaje al mismo nivel que un niño normal lo hace; en realidad, ni siquiera podrían compararse. Para muestra de tal efecto podemos recordar el caso de 'Genie' en 1970, quien pasó casi sus primeros 13 años de vida reclusa en una habitación pequeña como consecuencia del abuso de su padre. La niña, entre muchas otras problemáticas, carecía de lenguaje y sólo producía algunos gruñidos y aullidos. Tras ser 'rescatada' por los servicios sociales de EEUU, se le intentó enseñar a hablar sin mucho éxito (Curtiss, 1977); Genie ya había alcanzado la pubertad. Durante las pasadas cuatro décadas, muchos estudios como el de Johnson & Newport (1989) demuestran que la hipótesis anterior también puede aplicarse a la adquisición de una segunda lengua. Variables como la edad, calidad del idioma, interferencia de su lengua materna y motivación no han sido factores que expliquen el por qué los niños tienen tal ventaja sobre los adultos.

Los niños tienen mayor facilidad para captar los sonidos de los distintos idiomas.

Tengo la fortuna de contar con varios 'gadgets' que me sirven para mis actividades cotidianas, siendo uno de ellos el iPad (Apple). En ocasiones utilizo pequeñas aplicaciones en este aparato para apoyar mis prácticas pedagógicas, lo que he hecho repetidamente en mi trabajo con este niño. Tras presentarle un 'juego' en el que el niño debe asociar las letras del abecedario con sus respectivos fonemas, pude observar con asombro que él produce los sonidos que se le presentan de manera muy natural. Habiendo vivido en EEUU, pude notar que la producción fonética de este niño es muy similar a la que pude escuchar en menores de edad similar en dicho país; sorprendentemente, su instrucción formal ha sido casi nula.

Investigaciones sobre la adquisición fonética de los idiomas arrojan que ésta ocurre cuando el niño es pequeño (Johnson & Newport, 1989). Al parecer, conforme vamos creciendo perdemos la capacidad de diferenciación de sonidos. Si alguna vez han tenido curiosidad de escuchar a un japonés hablar inglés o español, seguramente habrán notado que éste no puede diferenciar los fonemas de las letras 'r' y 'l'. Según parece, los bebés japoneses pierden esta capacidad tras cumplir el año de vida, razón por la cual se les dificulta aprender la fonética de los idiomas que sí hacen distinción entre los fonemas antes mencionados. Ejemplos como el anterior abundan incluso para el español: los latinoamericanos no hacemos distinción entre los fonemas de las letras 'c', 's', y 'z'; los españoles y los angloparlantes, sí.

Los puntos anteriores representan tan sólo un par de ejemplos que me han puesto a reflexionar sobre el aprendizaje de una segunda lengua. Me siento privilegiado de poder observar el proceso de adquisición desde tres aristas diferentes: 1) la del niño, 2) la mía como maestro, y 3) la mía como autodidacta (actualmente estudio francés, italiano y sueco). Seguramente no pasará mucho tiempo para que este niño me sorprenda nuevamente con sus ocurrencias, así que espero poder escribir más sobre éste y otros temas interesantes.

20100124

Segundo Round

No puedo sacar de mi mente la tan trillada frase de 'Qué rápido pasa el tiempo!'. Al menos esa impresión he tenido. A una semana de que culmine el primer mes del año, me encuentro de nuevo en Pennsylvania para reanudar mi segundo (arduo) semestre. Será una interesante prueba de resistencia y tenacidad mentales, pues la combinación de mis responsabilidades académicas y laborales por los próximos cuatro meses será desgastante.
Pero por qué quejarse si lo he querido así. Tras varias gestiones con las autoridades de la Universidad, se me ha permitido tomar más créditos de lo usual. En total tendré tres asignaturas para cursar más cuatro grupos a mi cargo. Sobra decir que las asignaturas me parecen muy interesantes, pero al mismo tiempo demandantes. En particular seré cuidadoso con 'Psychology of the Exceptional Child' (Psicología del Niño Excepcional), cuyo contenido teórico es de suma relevancia práctica para la comprensión y atención de niños con problemas de aprendizaje.
Dicho eso sólo resta comenzar a trabajar arduamente para salir muy bien en todo. Está de más recordar que estoy aquí para probarme a mí mismo que puedo conseguir lo que me propongo. Debo hacerlo.

20091226

El Dilema de las Papas y Refresco Grandes

Mucho se ha dicho sobre la superioridad del ser humano sobre las demás especies. Parte de esas alegaciones se basa en nuestra supuesta capacidad de análisis y toma de decisiones en diferentes contextos. En mi experiencia, tal capacidad de raciocinio brilla en muchas ocasiones por su ausencia.
Pondré el simple ejemplo de comer en un restaurante de comida rápida. Es muy frecuente que en estos lugares se ofrezcan 'combos' de comida (hamburguesa/pizza + soda + papas/postre), cuyos precios supuestamente son más baratos que el costo de comprar cada cosa por separado. La gran mayoría de la gente, por consiguiente, adquiere el combo pensando que está sacando ventaja sobre la empresa.
Detengámonos a pensar unos momentos la situación. Un primer punto a discutir sobre lo anterior es: ¿de verdad tu estómago requiere que lo alimentes con un combo para sentirse satisfecho? Quizá no, pero la mercadotecnia y la poca capacidad de análisis se conjuntan para hacernos creer que sí. Si una hamburguesa 'A' cuesta $35 y un refresco 'B' $20, se tendría una comida por $55. Pero claro, el combo de la misma hamburguesa 'A' y refresco 'B' más las papas 'C', cuesta $70. ¡Una ganga! Sólo que las papas 'C' cuestan $16, precio que sumado al importe de la hamburguesa 'A' más el refresco 'B' da el gran total de $71. Ciertamente te has ahorrado $1, pero la empresa te ha hecho pagar $15 más de lo necesario. ¿Quién ha salido ganando entonces?
Pero todavía hay más. Justo cuando tienes los $70 listos para pagar tu combo, la persona que maneja la caja registradora te anuncia que, por $15 extras, puedes hacer que tu combo tenga papas y refresco grandes. ¡Segunda ganga del día! Mientras te ríes del 'fraude' que estás a punto de cometer en contra del restaurante por obtener dos gangas en una misma compra, encuentras los $15 adicionales para hacer de tu combo un 'súper-combo'. Con una sonrisa triunfante, te alejas esperando que tu comida sea preparada y servida como trofeo de tu excelente capacidad de negociación.
Sólo un pequeño detalle: nunca supiste qué diferencia real hay entre unos papas 'C' tamaño chico o mediano y las grandes, pues siempre has comprado el combo que trae las papas más 'grandes'. Para poner la cereza al pastel, te olvidaste del pequeño detalle (si es que alguna vez lo pensaste) de que las bebidas en restaurantes como ese son rellenables, así que no hay ninguna diferencia en comprar el vaso pequeño al grande pues puedes rellenar cualquiera de ellos las veces que quieras. Al final, el banquete te ha costado $85 (sino es que pagaste extra por algún ingrediente más).
Ejemplos como éste me ponen a pensar que si nuestra capacidad de análisis se ve tan ausente en situaciones tan sencillas, ¿qué sucede cuando decidimos qué estudiaremos, en qué trabajaremos o con quién nos casaremos? Muchas decisiones importantes las tomamos sin contemplar todas las variables adecuadas, o simplemente nos guiamos por lo que los demás hacen. Somos seres propensos a comparar todo, pero sin pensar que los puntos de referencia que usamos al decidir no son siempre los más adecuados.
Ciertamente no soy la mejor persona para dar un sermón sobre 'toma de decisiones', pero pienso que ahora ejercito ese raciocinio más frecuentemente... o al menos en un restaurante de comida rápida ya no pago de más por hacer de mi comida un 'combo grande'.

20080930

Am I a grapefruit?

Hey there... long time no see!

Today was one of those days that I happened to have a couple of free hours during the morning because one of my professors was going to be absent, and consequently, our class with her was cancelled. So I asked to myself, "what am I going to do with this gap?" My options were quite simple: 1) going to the cafeteria to have a snack and play some table-tennis matches (appealing!); 2) going to the library and 'pretend' I read a book; 3) finish some assignments in advance (less likely to happen). I was about to go for the first option when, suddenly, I was abducted by a group of three girls and violently conducted into their classroom...

"Whether you like it or not, Kiky, you will take Positive Psychology with us today..." The threat had been quite straightforward and struggling against it was a complete waste of time. So I accepted my destiny... I was to take a two-hour class in which 'pink' girls were going to lecture me about how to be happy. How creepy is that!

Then Dr. Elías, the facilitator for the subject, arrived. I made a quick move and managed to ask him whether students who did not sign up for his subject were allowed to be in his class, hoping that he would say 'no'... but he said, "Well, if it is you, then you may stay..." Good grief! He did not help me at all with that comment, and now I had no way out of the situation. But do not get me wrong: It is not that I do not like Positive Psychology, or that I dislike those girls (actually they are amongst my best friends)... but THAT particular class are very, erm, 'pink' (anew), for they believe life to be a wonderful experience at every single minute... and perhaps for them it IS like that... but we, mortal people, do know that life is an everlasting conundrum...

So you may imagine what my position was like during the whole class time: I questioned every single thought and unfounded belief those pinkie girls stated, and I presented my perspective to them as well so as to balance the ideas we were discussing. It was as though no one else would think of happiness as a process and not as a goal. That subject has got a theory on its own, and these people were trying to create a foundation for happiness out of email chain letters! Summarising, you would get diabetes if you took Positive Psychology with that particular group... Fortunately, the class was over and I felt like I made a difference, and Dr. Elías sort of confirmed it... I was invited to attend his lecture anytime I felt like so.

Whilst walking out of the classroom, one of the girls came by and told me, "You are such a grapefruit. Before today, I catalogued you as a lemon, but now I consider you to be a huge grapefruit" She burst in laughter and so did I. I voiced my thoughts about the class and she sort of concurred with me... thankfully she is not a pinkie girl at all... But anyway, everybody else would find out I was a grapefruit and celebrate it... Maybe I am a grapefruit... or a lemon... I do not know for sure... What I do know is that sometimes, being a student of psychology, I feel like a stranger. I am much more rational than the overwhelming majority at my faculty... and we boys represent 6% of the psychology students population at my university... do the numbers...

After all, am I a grapefruit? :D

20080911

Cyberpsychology

At the present time, technology is believed to have become one of the most influential factors contributing to the progress of societies around the world, but it has also been blamed for many problems with regard to its tergiversated usage.

From the emergence of the television to the Internet, technology is embedded in the lives of millions around the world, and consequently affects their behaviour and schemata. It has had repercussions in a myriad of activities people do, such as creating relationships, spending their leisure time, getting things done, acquiring goods, communicating with other people, etc.

And since everything that alters or influences human behaviour should be opportunely studied, Cyberpsychology takes on.

Cyberpsychology is the study of the human mind and behaviour in the context of human-technology interaction. It encompasses all psychological phenomena that are associated with or impacted by emerging technology.

Cyberpsychology studies human interactions with other emerging technologies, including the internet, mobile computing, mobile phones, PDAs, games consoles, virtual reality, digital media and any other technology which has demonstrated an ability to alter human behaviours. It considers the impact of evolving trends, such as technological convergence, on individuals. Cyberpsychology also examines human interactions with less ubiquitous technologies, such as cyborgs and artificial intelligence.

Should you happen to be interested in these matters, please leave a comment to get in contact with you and share experiences.

Many things to say... and to do

Greetings everyone!

I am starting to realise that keeping a record of the things you do in a day may help out to change the perspective of your life. What I mean is that, sometimes, I can take good reminiscences from even the simplest events that occur everyday.. discuss them, relive them and analyse them... But oh well, that is part of my reality and it does not mean it will work for you. You should give it a try though...

In terms of my study, today was a striving day... I am not that content with regard to the way one or two of my subjects are being carried out by my facilitators. But everytime I think like that I stop and say, "Hey, who are you to judge someone's way to do things?" Being a teacher and facilitator myself has helped me to understand that the being at the "other side of the coin" is not easy whatsoever. But anyway, I am trying to give my best so far, which means that I will need to dedicate a couple of few more hours to those subjects I am finding monotonous in the classroom...

Believe it or not, in terms of socialising, I did something really good: I spoke to one of the girls who comes from the United States (from Vermont, specifically). Her name is Heather, as far as I am concerned, and she seems to be a very friendly person. I offered her any help she may need whilst studying at our Faculty of Psychology, even though I suspect that they are being treated really well by both our authorities and those from their country. It was interesting to know the reasons why people like she chose to come to Mexico: basically, their priority is to learn our language and our culture, if that is possible. And if I offered my help to her is because I would like to be treated the same way when I travel to either Australia or New Zealand for my educational exchange; it should be a tad difficult to get adapted to a place you have never been to without the assistance of anyone... I hope it will not happen to me! Later on I had the opportunity to greet Samuel, a guy from New York who will be amongst us as well. His Spanish level is neat (six years of instruction have paid off), so I believe he will not experience any problems at all...

I have got so many ideas in my head I would like to put into practice! I will be needing to increase my productive time in order to accomplish them... sounds easy, eh? But it is not. I will post about them once I have settled them down. In the interim, I finally managed to speak to Professor Mariajose, the Academic Coordinator at my Faculty, about a lecture Dr. Muñoz Ubando wants to carry out about Epigenetic Robotics and its applications in Psychology (I just received an email from him with some information I was asked to obtain). It will be a challenge to attract people to that conference, specially when I know that some old-school paradigms reign at my Faculty and do not allow the new and innovative ideas to sprout up... But that is another story...

20080827

What a day

Indeed... I have not been sleeping properly for the last, erm, four weeks. Yes, I know, I am picturing Joseph saying "That's unhealthy... you look unhealthy... you should try and get some sleep or you'll explode!" But honestly, sometimes I need to stay up to finish the usual work and school stuff... and for the remaining times, I am just not in the mood to do it. Anyway, I found it difficult to get up today to the extent that I almost get late! No harm done, though...

School is just starting, so I know this week will be quite introductory and relaxed. As for every Tuesday and Thursday, I have got three subjects in the morning, which are Health Psychology, Politics and Economy in Mexico (I will never get used to saying I enrolled in that class), and Postmodern Therapies. As explained in a previous post, it was the latter subject the one I was expecting to have most. It will sound funny, but it is because I have always been curious about getting to know Professor Dora, which is one of the most mysterious persons I have ever seen. Why? I would not be able to explain it. You would need to see her in order to know what I mean...

Whoa, the weather is awful lately. Too hot, indeed. I wished we had a pool at our Faculty campus so that we could swim a bit. And having long hair does not help at all, you know; I will not have a shorter haircut, though, so I guess I am a masochist or something like that...

I am finding truly difficult to keep up the "vegan" initiative for I cannot find veggie food anywhere! Thankfully, I could manage to get a salad sandwich at the school's cafeteria (bizarre). And no, I have got no time for cooking on my own. I will have to ask Joseph for some good ideas for such critical situations in which you have not got anything else to eat. Anyway, I spent a some neat quality time with Javier whilst having lunch in which we cogitated about postmodernism and its implications... crazy stuff, I promise!

I went to the Science Campus to deliver my application for Human Computer Interaction (HCI), the subject I registered for at Math School. It has been three years now since I last took a subject there, so I am having mixed feelings about going back. Of course it is not the same: new principal, new coordinators, new people... my generation has graduated already; good for them. So yes, I am enthusiastic about having HCI because I know it is a subject directly related to my interests.

As for the rest of the day... I got home and headed directly to my room to get some rest. And I did rest for a couple of hours. I performed the daily ritual of checking and dispatching all the incoming emails (thankfully no more than 10 for today) before getting up again and review some readings I will have my students read during our class (tomorrow). Oh, and I have not done all of assignments yet, so I had better do something about that. For a change, I want to excel this semester. It is time to show the world what I am assuredly capable of doing.

Postmodern Therapies

The Politics and Economy professor did not show up. I wonder whether she is going to take this subject seriously. I am not that keen on the topic, and if this situation continues, I will certainly keep that idea...

But anyway, Postmodern Theories time.

I am to confess that this subject has generated a great deal of expectations in me. You know, the kind of "How is it going to like?", "Am I going to enjoy it?", "Am I going to even be able to understand what the subject is about?". So many questions, and most of them unsolved before having the first class.

Professor Dora seems to know what she really is into... funny, is not it? Of course she does, or otherwise she would not have been chosen to teach it. What I like about her at the moment is that she is congruent with her ideals, which is sort of difficult to do. I think it has to do with the idiosyncrasy of the subject in general. I am looking forward to getting into some debates and discussions regarding the topics we are expected to fulfil.

The dynamics of the class seem to be interesting enough, and so far I have liked a couple of activities which I have not seen before (the letters activity and the enquiry about expectations). Fortunately, I am not biased by any psychological paradigm (not that I will ever be), so I reckon I will be able to maintain a fair judgement over the topics we will study. Oh, and I like the idea of keeping a daily record of the thoughts we come up with everyday. I utterly enjoy writing.

No assignments. See you next Thursday. :D